Dios le prometió a Abraham que los hijos de la fe serían como las estrellas del cielo y como las arenas de mar. Y así empezó Dios la nueva creación, anunciándola con una estrella, porque así quería que fueran los hijos de la fe, como estrellas dando luz en la noche para indicar el camino a los que miran al cielo. Y pequeños como las arenas de la playa. Porque Dios quiso hacerse el más pequeño de los hombres. Y desde él reconoce a las estrellas que nos han anunciado la fe.Más información: 655258292
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