Cuando una costumbre se convierte en esclavitud y te ata, es porque no viene de Dios, o porque no tenemos el amor que quiere Dios. Es algo que la libertad y la verdad nos harán descubrir. Y si te sigue atando y obligando será una costumbre por buena que sea. Todo lo que hacemos por costumbre y obligación, termina haciéndonos esclavos de ella. Dios no ata a los hombres, los libera, el hombre que ama es libre. Jesús nos dice que digamos si o no y que lo demás viene del maligno, que por eso nos ata con juramentos y promesas que nos quitan la libertad. Dios no quiere ataduras, quiere libertad. El amor libera. El amor es libertad. La verdad es libertad. El perdón libera. Dios es libertad porque es amor. Maria el mejor ejemplo, y tan solo dijo: ¡Si!Más información: 655258292
E-mail: campanilla1940@yahoo.es