El Señor, es quien me da la libertad para poderme expresar. Pero yo nunca sabré si no me lleva la mano, quiero ser siempre pequeña y refugiarme en sus brazos. ¿Sin él qué puedo yo hacer? Él me creó por amor. ¡Qué grandeza! ¡Qué valor! Y qué amor siempre me tuvo, sabiendo que no soy nada y que además tengo orgullo. Luego redimió mi orgullo y en la cruz pagó mi deuda, la deuda de tanto orgullo y de tantas diferencias, que me alejan del hermano por creerme yo que era ¿Quién me creía que era? ¿Quién hace las diferencias? Piensa y medita un instante y veras lo que las crea.Más información: 655258292
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